Una amiga… ¿o yo?

Share Button

Pensé comenzar esta columna diciendo “Una amiga mía…” pero es lo típico cuando no se quiere dar el nombre del verdadero implicado –que a veces puede ser uno mismo– en el asunto que se pretende discutir o exponer.

La idea era que una amiga me había dado una gran alegría al confesarme que en realidad le gustaban las chicas, abriéndome un nuevo abanico de posibilidades puesto que con su doble condición, de mujer –con un hombre dentro – y hombre –encerrado en cuerpo de mujer – me brinda la posibilidad de conversar sobre un tema que ahora tenemos en común: las mujeres.

Pero claro que hablar sobre ellas es algo que podía hacer con otras amigas, pero nunca desde la perspectiva de dos seres, un hombre y una mujer, ambos interesados en conquistar a una mujer. ¿Se imagina lo divertido que puede ser salir con una chica y conversar sobre lo atractivas que nos parecen las mujeres?

Pero eso no es todo. Cuando mi primo me contó que su amiga le había confesado su gusto por las mujeres, también me comentó que él mismo había decidido hacerle una confesión, y es que a él también le atraen un poco los hombres.

A mi primo le gustan mucho las mujeres, pero siente una intensa curiosidad por ciertas prácticas sexuales con hombres, así que le dije que lo suyo era ser bi-curioso.

Interesante fue, también, cuando dos amigos conversaban sobre el machismo y la sexualidad libre, siendo uno de ellos el machista y el otro no. El primero se horrorizaba sobre la pura idea de la homosexualidad, a lo que el segundo le dijo que suele pasar que los hombres que miran con cierta iracundia a los homosexuales, en el fondo tienen alguna inseguridad de su propia heterosexualidad –pensamiento que yo comparto–

threesomeYa sobre la sexualidad libre, el segundo preguntó al machista en cuestión si tenía la típica fantasía de los varones por hacer un trío, llevándose a dos mujeres a la cama. Al recibir una respuesta positiva, la segunda pregunta que mi amigo le hizo al machista fue si estaría dispuesto a aceptar que su enamorada estuviera, igualmente, con dos hombres en el lecho íntimo, a lo que el machista no hizo más que escandalizarse y negarse contundentemente.

La libre sexualidad tendría que implicar mismos derechos y mismas libertades para ambos miembros de la pareja, pues de otra forma estamos hablando de una desigualdad muy conveniente para una de las partes. Argumento que también compartí en tan motivante charla.

Grande fue mi sorpresa cuando al conversar por teléfono con otra amiga, me dijo que su novio y ella tenían coincidencia en varias parafilias –que sí, ahora ya no se las cataloga como desviaciones – pues a ella le fascina la idea de que la miren teniendo relaciones sexuales, y a él le encanta la idea de verla realizándolas con otros hombres.

Me puse a pensar en lo aburrido que sería el mundo sin la existencia de tan grande diversidad de opciones y acciones –aunque alguien ya me ha dicho que no son un libertario sino un libertino – y que lo único que se puede exigir a todas estas personas es que cuanto hicieren se enmarque dentro del respeto por la libre elección y el consenso.

En cuanto a mí, da igual cuál de estos personajes soy… o cuál de todos no soy ¿no es verdad?

Share Button

Permanent link to this article: https://jlizandrocolmos.com/2014/09/16/una-amiga-o-yo/

Me voy a Trinidad

Share Button

Recuerdo que cuando se hizo pública la noticia de proceso legal iniciado por la ex esposa de Jaime Navarro, por violencia intrafamiliar, expresé en facebook que “Un hombre que ha golpeado a su esposa delante de su hija de nueve años y alega no haber acudido a la justicia por su ‘sacrosanto deber’ de hacer denuncias contra Juan Ramón 33 camiones… ¡Por Dios! ¿Así es como esperan que la ciudadanía les dé crédito, los siga y vote por ellos?”

Recuerdo, también, haber tenido una amarga discusión con la entonces diputada Norma Piérola porque según ella las denuncias eran falsas y yo no era “capaz de discernir lo que en realidad está haciendo el oficialismo: crear cortinas de humo para desviar atención al desfalco millonario que en el oficialismo incurrió, en cuya investigación no sólo está incluido el diputado, ni solo Samuel Doria Medina, sino casi todos los de oposición que sí trabajamos, espero que vuelvas a ser objetivo y no subjetivo a tiempo de juzgar a los demás, así tengas tendencias al oficialismo”

Sin-título-1Por eso, ahora que el tema vuelve a salir a la luz gracias a la grabación publicada la semana pasada, y la ex diputada pide que Navarro renuncie a su candidatura no puedo dejar de sorprenderme (sí, todavía me sorprendo)

Francamente no creo que el audio publicado haya sido editado para hacer parecer que Doria Medina dice algo que no dijo. Se le escucha con la claridad suficiente para reconocerle, en frases completas y con absoluto sentido, y sin cambios incoherentes en las entonaciones de voz.

Lo que creo que ha sucedido es algo que también expresé en aquella ocasión del debate facebookero. Dije que mucha gente estaba pensando: “Está destrozando a Evo, no importa lo que le haya hecho a su esposa, eso es secundario, está cumpliendo una ‘labor patriótica’ al malograr la imagen del indio. Ese es el bien supremo y, por el bien supremo, cualquier sacrificio es poco; una simple esposa golpeada es un detalle”

Sin-título-1A lo que yo me había respondido “Pues bien, para mí no es marginal, nada marginal. Odio a los abusivos, y no voy a permitir que un abusivo tenga cara de héroe, ni mucho menos me interesa ser representado por un abusivo.”

Si en lugar de socapar, intentar justificar y tratar de enterrar la agresión, Doria Medina se hubiera puesto del lado de la víctima, exigiendo a Navarro que solicitara licencia para defenderse de la acusación; si en lugar de insistir en la agresión contra la mujer, amenazándola con mandarla a Trinidad (como si ir a Trinidad fuera un castigo), le hubiera dado una buena pateadura (que las pateaduras también pueden ser verbales) a su diputado; si hubiera sido así, no sucedería que a Samuel ya nadie sea capaz de creerle que es un buen tipo.

Siempre creí que Doria Medina era el peor candidato posible para la oposición, pero nunca uno se imagina cuán malas pueden ser ciertas cosas.

Si la sociedad boliviana le da la importancia debida a este tema, me apena que muchos amigos demócratas a quienes aprecio podrían ser arrastrados por la insensatez de su candidato a la presidencia.

Pero puede que no suceda ¿verdad? Después de todo, el Alcalde Percy y el Presidente Evo, otros magníficos paradigmas de la asquerosidad machista nacional, mantienen una tremenda popularidad, hasta entre las mujeres.

En fin, parece que el complicado soy yo, seguramente deberé irme a Trinidad.

Share Button

Permanent link to this article: https://jlizandrocolmos.com/2014/09/07/me-voy-a-trinidad/

Raqaypampa me da esperanza

Share Button

594134_gdLeo el periódico y me encuentro con una gran noticia. Raqaypampa, una comunidad radicada en el municipio de Mizque, del departamento de Cochabamba “está a punto de convertirse en la primera comunidad indígena originaria con autonomía, y con la consolidación de sus galletitas de trigo T’ikita logra la primera Oecom (Organización Económica Comunitaria), reconocida por la Constitución Política del Estado (CPE), es decir, una empresa que invierte las ganancias en la misma comunidad.”

Inmediatamente twiteo la noticia y pongo “Empresa y riqueza para la gente. No para los Gobiernos ni para los políticos. Eso estoy dispuesto a apoyar y aplaudir.”

Y cuando uso el término “aplaudir” no me refiero solamente a los miembros de dicha comunidad, sino también a las autoridades municipales de Mizque, al Instituto Socio Ambiental (ISA-Bolivia), a la empresa IC Norte, al Programa Nacional Biocultura y a la Cooperación Suiza para el Desarrollo (Cosude).

La noticia no es poca cosa y, por el contrario, es muy significativa. Se trata de la constatación de que es posible trabajar y complementar lo privado con lo público y con lo ciudadano (sea de manera individual o comunitaria) para llevar adelante iniciativas que generen oportunidades y riqueza para las personas, mostrándonos una luz de esperanza que nos guíe a la erradicación de la pobreza.

Esta experiencia es la demostración de que el Estado puede ser un formidable aliado de los bolivianos, no en la otorgación de ayudas y dádivas, sino en la construcción de oportunidades para que la gente obtenga la dignidad de valerse por sí misma, siendo rectora de su propio destino, y gestora de su progreso y bienestar.

Y cuando uso el término “apoyar” tengo en mente la idea de que experiencias como ésta podrían ser replicadas con innumerables iniciativas que transformarían a gran parte de nuestra ciudadanía en empresarios y productores, quienes a su vez, y fruto de su actividad, beneficiarían a muchas más personas a través de la circulación distributiva de riqueza. Hecho que merecería ser apoyado y alentado desde el lugar en que uno se encuentre.

rakaypampaQuisiera que el Gobierno nacional, los gobiernos departamentales y los municipales, prestaran mucha atención a lo que en Raqaypampa ha sucedido, pues constituye un ejemplo de la forma en que las instituciones deberían actuar si es que la tan mentada lucha contra la pobreza es una verdadera prioridad.

Mientras escribo esta columna y pienso en las cosas que podría decir, no dejo de sentir una gran alegría por los comunarios de Raqaypampa, así como una gran gratitud por todos quienes han hecho posible que la iniciativa tenga éxito; actores públicos, privados y extranjeros, que de manera conjunta han facilitado a estas personas un elemento esencial de la libertad, la autonomía y la autodeterminación humana, que no es otra cosas que el valerte por ti mismo para así ser dueño de tus propias decisiones, siendo tu esfuerzo, tu talento y tu creatividad los motores de tu fortuna.

¿Por qué un columnista que no se beneficia en nada con esta noticia se desvive en elogios y felicitaciones? Porque tengo esperanza.

Tengo esperanza de que éste no sea un caso aislado y que podamos, dentro de poco, comprender que con la visión puesta en el ser humano, en las personas, en los individuos, el trabajo y apoyo de las instituciones puede convertirse en la chispa que inicie el despegue del país.

Share Button

Permanent link to this article: https://jlizandrocolmos.com/2014/08/22/raqaypampa-me-da-esperanza/

Bolivianas y bolivianos

Share Button

bandera-de-boliviaEn vísperas de un nuevo proceso electoral las personas se preguntan quién o quiénes podrán ser los ciudadanos apropiados para solucionar los problemas del país. ¿Quiénes –nos decimos- poseerán las cualidades necesarias para ser buenos gobernantes?

Y es que desde el retorno de la democracia, pero incluso desde antes, hemos tratado de visualizar al estadista que consiga mover las propias bases del país para llevarlo al desarrollo, la prosperidad y el bienestar; hemos esperado la llegada de una especie de salvador, un personaje visionario con la voluntad, los valores y la energía suficientes para alcanzar, para nosotros y por nosotros, aquellos derroteros que nos harían sentirnos más felices, más tranquilos, más favorecidos y -¿por qué no?- más orgullosos.

Hemos elegido gobernantes de distintas características. Desde aquellos que parecía tener, no sólo el acento, sino las claves extrajeras para transformarnos en una potencia, hasta los que hoy apelan a la recuperación de lo milenario y originario, como panacea para la construcción, ya no de una potencia, sino de un “vivir bien”.

Nuestros gobiernos han privatizado y nacionalizado, para después privatizar y volver a nacionalizar. La educación ha sufrido reformas y contrarreformas, igual que nuestras constituciones, y de la misma forma que los rostros de quienes sistemáticamente han manejado el poder.

Hemos tenido gobiernos que han restado atribuciones, competencias y campos de acción al poder gubernativo y, por el contrario, otros que han ampliado el papel del poder estatal dentro de las diferentes esferas del quehacer humano. Pocos han tenido fe en las potencialidades de la acción humana, y casi todos han preferido dejar las decisiones a agentes públicos o privados, antes que a los propios ciudadanos.

ser-boliviano-21391033Los avances logrados por todos los gobiernos hasta hoy, sin ser pocos, no han conseguido colmar las expectativas de la ciudadanía ni han satisfecho las esperanzas de la gente. Fuimos comerciantes de plata, de estaño, de petróleo y hoy de gas, y probablemente lo seremos también de litio, pero no conseguimos deshacernos de la marginalidad, la ausencia de oportunidades, la pobreza, la desigualdad, la falta de servicios básicos y la precariedad en salud y educación. Adicionalmente los males de la destrucción medioambiental y la contaminación nos azotan con mayor vigor al pasar de los años.

Sin dejar de reconocer las buenas intenciones y avances conseguidos por los gobiernos hasta ahora, es inevitable señalar que un factor común en casi todos ellos ha sido la práctica de la corrupción, la demagogia y la manipulación de las necesidades y emociones de la gente para alcanzar y mantener el poder por el poder… o por el beneficio de personas y grupos particulares.

Ta vez valga la pena preguntarnos, entonces ¿radicará la clave del avance o el retroceso en quienes nos gobiernan, o tendremos que buscarla en nosotros mismos?  Si los políticos provienen de nuestra vecindad, nuestra ciudad y nuestro país ¿no será que al mejorar nosotros como personas y como ciudadanos, entrenándonos para el respeto de la vida, la libertad, la propiedad y los derechos del prójimo, incrementamos nuestras posibilidades de tener mejores gobernantes?

¿No será que debemos exigirnos a nosotros mismos aquello que esperamos de nuestros políticos, ya sea que desempeñemos el rol de ciudadanos, dirigentes, representantes o autoridades?

Share Button

Permanent link to this article: https://jlizandrocolmos.com/2014/08/19/bolivianas-y-bolivianos/

Older posts «

» Newer posts

Featuring Recent Posts WordPress Widget development by YD