Si votás, asumí las consecuencias de tu elección

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Tanto en Bolivia como en Argentina, y en otros países, la gente continúa sus lamentaciones en torno a la inepcia medular de sus gobiernos.

Sobre ello: ¡No son los ricos, no! ¡Ni el imperialismo! ¡Ni los supuestos 500 años de opresión! ¡Ni el capitalismo o la globalización!

Somos quienes con la misma estupidez supina continuamos creyendo en charlatanes, cada vez que nos dicen que construirán el paraíso para nosotros.

Aquí un patético (pero cierto) mensaje en presentación de Power Point, sobre una de las últimas maravillas de la era “K”

Clic en: Transporte para todos

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Libertarias las Citas

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Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.

Ayn Rand

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La impostura del populismo

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Oscar Ortíz*

La tragedia ocasionada por el choque de un tren en la estación de Once, con el saldo de cincuenta y un muertos y mas de setecientos heridos, ha despertado una honda indignación en la hermana Republica Argentina y un amplio debate sobre la responsabilidad del gobierno de esa nación por la permisividad frente a la empresa concesionaria, propiedad de empresarios afines al oficialismo, que reciben generosos subsidios estatales para la operación de un servicio publico en el cual no invierten desde hace varios años, frente al silencio cómplice de las autoridades.

Esta responsabilidad es aun mayor porque la Auditoria General de la Nación había advertido en informes presentados en años anteriores que la falta de mantenimiento en la red ferroviaria y en maquinas y vagones, significaba un grave riesgo para los usuarios por crear las condiciones para que se sucedan graves accidentes como el que se acaba de sufrir. Las autoridades no solo no tomaron medidas preventivas sino que siguieron transfiriendo los subsidios sin control. Peor aun, la reacción después del accidente ha sido notoriamente insensible y, en cierta medida, protectora de los concesionarios. Una gran diferencia de como el gobierno trata a otras empresas que considera opositoras a su proyecto de poder, como los reconocidos periódicos La Nación y Clarín.

Esta tragedia nos muestra la constante y vergonzosa realidad del populismo. Sube en nombre de los pobres, pero rápidamente degenera y solo sirve a los intereses de poder y dinero de sus propios militantes. La corrupción empobrece aun más a quienes esperanzados los llevaron al poder y enriquece a políticos y falsos empresarios, que rápidamente se favorecen con negocios vinculados al Estado. Surgen nuevas empresas y supuestos exitosos y prósperos hombres de negocio. En realidad, es el drama permanente de la principal causa de la pobreza latinoamericana, la perversión de la política y la destrucción de la economía basada en la competencia y en la eficiencia.

También, es la muestra de las consecuencias que sufren las sociedades gobernadas por autoridades que abandonan la gestión pública para simplemente dedicarse a concentrar el poder y beneficiarse del mismo. El horizonte deja de ser el bienestar social o la prosperidad ciudadana y se confunde con el interés y la ambición del gobernante y su entorno.

El populismo no tiene ideologías. No es socialismo ni capitalismo. No es de izquierda ni de derecha. No es solidario ni sirve a los mas necesitados. Solo los utiliza y manipula para perpetuarse en el poder. Pierde la sensibilidad más elemental frente a los problemas diarios que enfrenta el ciudadano común. Sin embargo, es una realidad que vuelve una y otra vez por la incapacidad de quienes creemos en la libertad y la democracia de construir sociedades con instituciones que ofrezcan oportunidades, respeto y prosperidad a todos sus miembros. Esa es la principal lección que debemos obtener si queremos superar el círculo vicioso de corrupción e inseguridad que nos aleja del desarrollo.

*Ex presidente del Senado Nacional de Bolivia
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Evo Morales y el poder absoluto

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En un boletín redactado el 20 de mayo de 2009, para el Instituto Libertad, Democracia y Empresa, decía que “La democracia es, por sobre todo, un sistema de gobierno preparado y diseñado para evitar cualquier tipo de dictadura, incluso la de la mayoría, y para preservar la libertad. Por ello Ayn Rand decía que ‘Los derechos individuales no están sujetos al voto público; una mayoría no tiene derecho a votar la derogación de los derechos de una minoría. La función política de los derechos es precisamente la de proteger a la minoría de la opresión de la mayoría’ (y la menor minoría en la Tierra es el individuo).”

“La división de poderes, concebida como un mecanismo para evitar la excesiva concentración del poder en manos de una sola persona o un grupo de personas, es uno de los requisitos fundamentales para la existencia de una verdadera democracia, y en busca de la generación de una sociedad de hombres libres que utilicen sus conocimientos para alcanzar sus metas. Dicha división, postulada inicialmente por Locke y perfeccionada por Montesquieu, es un artilugio, un truco concebido para dispersar el poder de los que gobiernan, en contraposición con los regímenes monárquicos, en que el rey tenía en sus manos el poder absoluto (por eso se les llamaba absolutistas).”

“Un efecto inevitable de la división de poderes, es que cada uno de ellos genere, difunda y promueva ideas diferentes y, para avanzar y poder gobernar eficientemente, tendrán que ponerse de acuerdo y coordinar esfuerzos. De ahí que en muchas ocasiones el Legislativo rechazará iniciativas del Ejecutivo o las aprobará con modificaciones, o el Judicial dará veredictos diferentes a los que hubieran esperado los otros. Esto es parte del gobierno democrático, no es nada raro ni nada malo, el sistema jurídico norteamericano muchas veces penaliza al Estado por millones de dólares en favor de ciudadanos, o el congreso de EEUU rechaza iniciativas de su Ejecutivo, y no por eso los Presidentes norteamericanos tratan de eliminar o controlar los otros poderes.”

“Aunque formalmente se mantenga la existencia de los poderes Judicial y Legislativo, al descabezar los principales órganos del primero, y al cerrar temporalmente (a través de cercos) el segundo cada vez que se desea que se apruebe una ley al gusto y antojo del Ejecutivo, lo que se está haciendo es eliminarlos en los hechos y, consecuentemente, el único que puede ejercer efectivamente el poder es el Ejecutivo. Ciertamente, si un partido político pudiera gobernar sin ningún límite, si pudiera llevar adelante cualquier iniciativa sin ningún control, porque tiene en sus manos los tres poderes, querría decir que esa democracia ya no es tal, y que se ha convertido en un absolutismo.”

 

Casi tres años después encontramos que lo escrito en el último párrafo, desde “Ciertamente” hasta “absolutismo”, se ha cumplido a cabalidad en Bolivia, puesto que los poderes Legislativo y Judicial son controlados por el mismo grupo.

Para hablar con propiedad, se debe afirmar que lo que vivimos hoy los bolivianos nos es una dictadura, puesto que Morales ha sido elegido por el voto de la gente. Pero con la misma propiedad digo, que Evo Morales ingresó a Palacio Quemado por la democracia liberal, como Presidente de una República, convirtiéndose, en cinco años de ejercicio autoritario del poder, en el monarca absolutista de un reinado plurinacional sin división de poderes, sin autonomías, sin garantías constitucionales y sin más freno que la voluntad del caudillo dirigente.

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